Morteros: renunció empleada municipal por supuesta estafa a jubilado, investiga fiscalía

La mujer se desempeñaba en el comedor del Hogar de Día Adela Sartori. Utilizando ese espacio habría logrado la confianza de al menos un jubilado para valerse de su tarjeta y sacar un crédito. La mujer que presentó su renuncia, padecería ludopatía.
Hace una semana transcendió que el municipio había iniciado un expediente para investigar una supuesta irregularidad relacionada a una empleada municipal del hogar de Dia Adela Sartori. La mujer habría engañado a jubilado sacando un crédito quedándose con el dinero.
La empleada renunció al cargo y el municipio presentó la denuncia ante la Fiscalía de Morteros.
El asesor letrado municipal, Dr. Antonio Conti Santacruz, explicó que “aparentemente habría una persona que por una afectación de su voluntad, por una adicción de ludopatía, habría obtenido la voluntad de alguien que asistía al hogar de día y se habría aprovechado con el manejo de su tarjeta de crédito”
Según manifestó el abogado, “cuando el problema se conoció se inició un sumario, pero esta persona renuncia a su actividad”, manifestó.
“Sin llegar a una definición total debido a la renuncia y al suponer que estamos ante una transgresión a la ley penal donde no es la municipalidad el órgano competente para poder determinar si hubo o no una ilicitud, esas actuaciones se trasladaron al órgano competente que es Fiscalía de Instrucción de Morteros”, dijo Conti.
En cuanto a lo ocurrido explicó que “el sumario se inició sobre un caso puntual y concreto. Se fueron tomando distintas medidas de averiguación, no obstante es cierto que a título de versión habría trascendido que podría haber otros casos pero concretamente en el sumario hay uno”
El profesional dijo que lo ocurrido con la empleada no afecta al municipio.
“El municipio no puede ser afectado por que son protagonismos de personas individuales, puede suceder que haya ocurrido dentro del ámbito municipal pero ajeno al control o a la decisión o al protagonismo del municipio”, indicó Conti señalando que “en una relación de confianza entre una persona que pertenece al municipio, y una persona que va en busca de un determinado servicio, en esa relación interna se produce una especie de captación de voluntad”.
“No es responsabilidad en sí del municipio es una persona que aprovecha en la apariencia, el ámbito el ámbito municipal sin que tenga injerencia la autoridad municipal”, opinó.
Si bien el municipio no llegó a ninguna conclusión en el expediente por la renuncia de la empleada, Conti opinó que “el hecho podría encuadrarse en varios figuras porque habría eventualmente un abuso de confianza, una captación de la voluntad, un incapaz, evidentemente hay un hurto, una apropiación indebida, es decir habría una especie de abanico de alternativas”.
La empleada trabaja en el comedor del Hogar de Día, y de acuerdo a lo que opinó el abogado, “en el ámbito del comedor se establece una relación continua de confianza que va madurando en el tiempo porque hay una especie de contacto directo entre el alimentante y el alimentado, y ahí dependerá de la debilidad o dependerá de la habilidad de uno y de la debilidad del otro para que se produzca ese tipo de relaciones con esta consecuencia”
Por el momento hay un hecho concreto y podría haber otro similar.
A partir de la renuncia, el municipio ya no podrá sancionar, expulsar o despedir porque no está más en relación de dependencia. “El municipio ya no puede hacer más nada excepto hacer lo que hicimos, es decir entregar todo lo actuado al ministerio público fiscal”, concluyó el letrado.