Llegó a Morteros la Virgen de Luján que acompañó a los soldados en Malvinas y estuvo perdida por 37 años

05/09/2022 Actualidad

Se trata de la imagen religiosa que acompañó a los soldados argentinos durante el conflicto bélico y es tal la carga sentimental que los Veteranos de Morteros y la región la recibieron con gran emoción.

En la tarde del lunes llegó a la ciudad de Morteros la imagen de la Virgen de Luján que estuvo en la Guerra de Malvinas en 1982; la cual permaneció durante 37 años en una catedral británica y fue recuperada gracias a un intercambio acordado por las capellanías de los dos países, en una ceremonia que se realizó en el Vaticano el 30 de octubre, ante la presencia del Papa Francisco.
Se trata de la imagen religiosa que acompañó a los soldados argentinos durante el conflicto bélico y es tal la carga sentimental que los Veteranos de Morteros y la región la recibieron con gran emoción.

En la recepción de la imagen, en el ingreso sur de Morteros donde se encuentra el cartel de ingreso a la ciudad, estuvieron presentes los ex combatientes Oscar Sueldo, Daniel Ruiz, Miguel Galotto, Roque Weiss, Jorge Torta, Jorge Racca, Rubén Fauda y Javier Omar Ruiz, acompañados por la viceintendenta Valeria Gandino, el padre Gabriel Camusso, Bomberos Voluntarios, Vigias Urbanos, Grupo Tigre, familiares de los ex combatientes y el grupo de mujeres de la comisión parroquial.

La imagen llegó procedente de San Francisco, traída por personal de gendarmería junto al capellán militar, Daniel Julián, quien acompaña el recorrido por las Diócesis de Río Cuarto, Villa María, San Francisco, Rafaela y Ceres.

Tras la recepción, se trasladaron en caravana encabezada por la autobomba de Bomberos Voluntarios llevando la imagen hasta la Iglesia San Bartolomé donde los esperaba un gran número de fieles, junto al intendente municipal José Bria. Se rezó una misa y posteriormente se trasladaron hasta la Fuente de Malvinas, en el Parque Central de la Ciudad, donde se compartió una oración.

La Virgen era un sostén espiritual para los soldados en los momentos más difíciles de la guerra. Cuando oían cañonazos o veían venir un nuevo enfrentamiento, la figura de la Virgen era su acompañante y, para algunos, fue su salvación.

 

Un repaso por su recorrido
La imagen de Nuestra Señora de Luján llegó a Malvinas el 9 de abril de 1982, a pocos días del desembarco argentino. Fue trasladada desde el continente por el capellán mayor de la Fuerza Aérea, monseñor Roque Manuel Puyelli, con el objetivo de acompañar, sostener y proteger a los soldados durante el conflicto.

En las islas, la imagen fue entronizada en la parroquia Stella Maris de Malvinas para que, desde allí, bendiga a todos los que estaban destinados a defender la Patria.

En ese marco, el 8 de mayo, día de la Santísima Virgen, el capellán Vicente Martínez Torrens realizó una procesión en su honor por distintos puntos del territorio recuperado.

Entre la diferentes historias que se narran, se recuerda como un hecho central la consagración a la virgen de Luján del aeropuerto de Puerto Argentino que, pese a recibir un bombardeo inglés con más de 120 toneladas de bombas, no sufrió daños en su pista que lo obligaran a quedar fuera servicio.

Tras el final de la guerra, un capellán inglés resguardó la imagen y solicitó su traslado para su custodia y veneración en Inglaterra, por lo que fue entronizada en la Catedral Castrense San Miguel y San Jorge de la ciudad de Aldershot, lugar en el que permaneció durante 37 años.

En la Argentina se desconocía la existencia de la virgen, hasta que, en 2018, un grupo de laicos conocido como “La Fe del Centurión”, pertenecientes a la Diócesis de Quilmes (Buenos Aires), reconoció la imagen de Nuestra Señora de Luján en un artículo publicado por la Gaceta Malvinense. En dicho escrito, se mencionaba que la imagen en cuestión había acompañado la misión de los capellanes argentinos en las islas.

Ante el hallazgo, el grupo se comunicó con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea, para dar cuenta del deseo de que la imagen vuelva a la Argentina.

Como obispo castrense, monseñor Santiago Olivera fue designado a cargo de la misión, por lo que inició gestiones con el obispo castrense de Inglaterra, monseñor Paul James Mason, a través de intercambios de cartas.

Los sacerdotes acordaron encontrarse en Roma. Durante la reunión, conversaron sobre el gran movimiento que genera María, al tiempo que se reconocieron mutuamente el interés por el tema y la disponibilidad para llegar a un acuerdo, hecho que finalmente se terminó concretando.

Fue así que, a cambio de la imagen que estuvo en Malvinas, monseñor Olivera le ofreció una réplica de la patrona de Argentina a monseñor Mason, teniendo en cuenta que la virgen original fue venerada con amor y respeto durante muchos años en Inglaterra.

De esta manera, el 27 de octubre de 2019 la Virgen de Luján Malvinera emprendió su viaje de retorno a nuestro país. Inicialmente, fue trasladada al Vaticano, donde el papa Francisco presidió el intercambio entre la figura original y la réplica, tras la bendición de ambas.

Una vez en suelo argentino, la virgen comenzó a recorrer las distintas diócesis del país.



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