Mauro Casalis: de arquero y futuro veterinario a sacerdote

21/06/2021 Actualidad

La historia del cura de Suardi. Su infancia, la familia, sus estudios, el fútbol, el llamado de Dios y su encuentro con el Papa Francisco.

Mauro Canalis es el cura párroco de la ciudad de Suardi. Nacido en Colonia Cello llegó a Suardi el 15 de noviembre de 2015.

“Desde chico jugaba, iba a la escuela y también trabajaba en el campo junto a mi padre. Lo acompañaba y aprendió ahí la cultura del trabajo”, señaló el Padre Mauro recordando aquellos primeros años donde transitó su infancia.

Finalizada la primaria en Colonia Cello, continuó sus estudios secundarios en la ciudad de San Francisco, en una escuela agrotécnica y luego en Esperanza donde comenzó a estudiar la carrera de veterinario.

A los 12 años comenzó a jugar al fútbol en las inferiores de Sportivo Santa Clara. “Siempre arquero”, aclara. Fue avanzando y ya instalado en San Francisco, se probó en Sportivo Belgrano de esa ciudad. “Era muy competitivo, era muy exigente conmigo mismo”, sostuvo Mauro remarcando la importancia que tuvo el fútbol en su vida.

Fue dando pasos importantes, a tal punto que a los 16 años tuvo la posibilidad de hacer una prueba en Boca Juniors, junto a otros chicos de Sportivo Belgrano.

Pero la vida de Mauro cambió y hubo un hecho que fue fundamental: un encuentro vocacional en María Juana. “Fue el primer flechazo de Dios, ahí fue el encuentro mío con Jesús. Para mi ese momento fue muy fuerte”, contó el párroco que decidió dejar sus estudios universitarios y el fútbol para ingresar a un seminario eclesiástico.

“La decisión fue exclusivamente mía. En el momento que tomé la decisión la tomé yo frente a Dios”, indicó Mauro poniendo en palabras “el llamado de Dios”

El apoyo de la familia fue total. “Cuando le comenté a mis padres me dijeron enseguida que me iban acompañar y si tenía que volver iba a estar la familia acompañándome. Eso también me dio una gran tranquilidad”, expresó.

Así fue como comenzó a estudiar y al poco tiempo se ordenó sacerdote. Se alejó del fútbol y de alguna manera colgó los botines.

 

El amor de la familia

Desde el comienzo de la charla el padre Mauro marcó el “amor de sus padres” como el puntapie inicial de su entrega de amor a Dios, emocionándose al hablar de Enrique y Analía. “Ellos estuvieron siempre en las buenas y en las malas. De ellos no solamente aprendí a comer, a hablar sino también muchos valores que me dejaron tanto a mi como a mis hermanos”, manifestó.

“Mi papá y mi mamá pensaban que iban a perder un hijo al entregarlo a Dios, que no iba a tener familia, pero después se dieron cuenta que en cada parroquia por donde pasé tengo una familia muy grande, la familia de la Iglesia”, enfatizó.

El cura consideró que si bien se cree que por este llamado de Dios hay que renunciar a la familia, “ellos siguen siendo los padres, los hermanos, los abuelos, hay cosas que siguen estando y son muy fuertes”, sostuvo.

“Yo al principio que estaba en el seminario me hacía el fuerte hasta decir a mi familia no la llamo en toda la semana, la llamo el domingo. Pero después me di cuenta cuando un compañero del seminario que compartíamos la habitación perdió a su padre, que yo todavía tenía al mío entonces me pregunté para qué hacerme el duro, si yo tengo a mi papá, el otro ya no lo tiene y lo está sufriendo, porque no lo aprovecho y porque reprimir mis sentimientos de hijo”, reflexionó.

 

El llamado de Dios

“Dios me puso acá”, dijo el Padre Mauro al recordar el momento en que tuvo la valentía de elegir entregar su vida para otros. “Cuando entregas la vida por otros es ahí donde te das cuenta que Dios te lleva a algo más grande, a renunciar a mi mismo”, indicó.

Mauro destacó que no se trata solo de una renuncia a otros proyectos de vida, se trata de una entrega diaria y esa entrega te hace feliz. Obviamente hay cosas que te gustan más y otras menos, pero siempre buscando hacer el bien al otro”.

“La decisión es personal, el hombre frente a Dios encuentra su respuesta”, sostuvo.

Para el párroco, “hay muchos jóvenes que reciben el llamado de Dios pero no todos responden o no se animan a responder, porque es una llamada donde te llaman a perder”.

Consideró que “es un llamado donde se deja todo, entregas todo, incluso la seguridad material. Y hoy que el mundo te ofrece otra cosa vos estás dispuesto a perder para aparentemente para fracasar como hizo Jesús”, se preguntó. “Uno acá no se hace más rico, al contrario, uno es feliz entregando lo que uno tiene, dar la vida”.

“A mi me hace bien estar al lado del que sufre”, remarcó el Padre Mauro al considerar que en este tiempo de pandemia “creo que uno es una ficha importante porque uno ayuda”

 

Su encuentro con el Papa

El Padre Mauro Canalis tuvo la suerte de compartir un momento con el Papa Francisco. “Es una sensación inexplicable, una alegría, un gozo muy grande”, dijo. “Fueron unos segundos pero parecieron dos horas. El te mira a los ojos y está con vos y eso te impacta”, consideró.

“Son momentos irrepetibles, únicos”, concluyó.

 

(Nota realizada por Claudio Urquia para Canal 2 Cablevisión Suardi y Al Limite Producciones. Redacción El Tiempo).




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