Cae banda que hacía estafas telefónicas desde la cárcel: decían ser de la Anses

Afirmaban tener una orden de pago para el IFE y así recababan datos de las víctimas. Hay 15 detenidos. Secuestraron armas, celulares, chips, computadoras, tarjetas de memoria, 1.200 dólares y más de $1.500.000
En el marco de las políticas impartidas por la Ministra de Seguridad de
la Nación, Sabina Frederic, tendientes a enfrentar el delito complejo, la
Policía Federal Argentina logró desarticular una organización criminal que se
dedicaba a realizar estafas telefónicas.
Las estafas se llevaban a cabo de la siguiente
manera: uno de los cabecillas de la banda, interno de un complejo carcelario de
la provincia de Córdoba, se comunicaba telefónicamente con las futuras víctimas
manifestando ser empleado de ANSES e informándoles que tenía en su poder una
orden de pago de para que recibieran los 10.000 pesos otorgados por el Gobierno
Nacional como paliativo a la situación provocada por la pandemia del COVID-19.
Mediante este ardid, les extraía el nombre y
número de documento para luego indicarles que se dirigieran a un cajero
automático con su tarjeta de débito. Siempre manteniendo la comunicación
telefónica, les indicaba varias operaciones que debían hacer las personas
engañadas, entre las cuales estaba el cambio de su clave de “HomeBanking” o la
extracción de una clave TOKEN. Así, quien comandaba la estafa, se apoderaba de
las cuentas, del dinero existente en las mismas y, además, realizaba
solicitudes de préstamos monetarios.
Finalmente, tras arduas y complejas tareas de
investigación, el personal perteneciente al Departamento Unidad Federal de
Investigaciones Especiales de la PFA pudo determinar que la banda estaba
compuesta por nueve internos que se encontraban en el mencionado penal y que
contaban, además, con el apoyo de otros cómplices y familiares desde afuera.
A raíz del resultado de la investigación, el
Juzgado de Control y de Faltas Nº 5 de la provincia de Córdoba, a cargo del Dr.
Carlos Lezcano, ordenó siete allanamientos en distintos domicilios y en el
complejo carcelario que culminaron con el secuestro de armas, una gran cantidad
de teléfonos celulares, chips, computadoras, tarjetas de memoria, agendas con
anotaciones de cuentas bancarias, 1.200 dólares y más de 1.500.000 pesos.
En total, fueron imputadas 15 personas que
quedaron a disposición de la autoridad judicial interviniente.