El periodista Emiliano Pinsón dio una emotiva charla sobre Parkinson en Brinkmann

El periodista deportivo Emiliano Pinsón brindó una conmovedora charla sobre su experiencia personal con el Parkinson en Brinkmann.
Bajo el título “El movimiento, una experiencia de vida”, Pinsón compartió su testimonio ante un auditorio colmado, en una jornada organizada por EFA (Educación Física Adaptada), que encabeza el Prof. Maximiliano Ferraresi junto a sus colegas Jazmín, Milena y Facundo
El evento contó con la participación del intendente de Brinkmann, Mauricio Actis; su par de Porteña, Nora Passero; funcionarios municipales, concejales, representantes de instituciones, clubes, empresas que acompañaron esta propuesta y público en general.
Pinsón visitó por primera vez Brinkmann. “Seguramente no lo hubiera conocido si no tuviera parkinson”, expresó en primer lugar.
Su llegada a Brinkmann está directamente relacionada al profe Maxi Ferraresi que luego de enterarse de la enfermedad se puso en contacto ofreciéndole su grupo de trabajo para ayudarlo, con la limitante de la distancia. “Un caradura”, acotó Pinsón entre risas. “Vino a Buenos Aires en alguna oportunidad y le dio indicaciones sobre qué ejercicios tenía que hacer al profesor que me asistía”, señaló.
“Al tratarse de una enfermedad degenerativa, fue avanzando, ahora estoy con otro profe pero siempre con el asesoramiento de Maxi”, comentó.
El reconocido periodista de DirecTV, Sports Radio y ESPN, narró cuándo descubrió la enfermedad, cómo recibió su diagnóstico en 2021 y las dificultades cotidianas que enfrenta, brindando un mensaje de resiliencia y esperanza.
Sobre cómo fue descubrir que tenía la enfermedad o cuándo empezó a notar síntomas, el periodista señaló que “yo hacía mucho deporte y los sábados era mi día del picado de fútbol con mis amigos, y un día intento una gambeta y no me sale, la intento por segunda vez y tampoco y la tercera vez que intento piso lo pelota, me caigo, se ríen todos, cosa que yo también hubiera hecho, pero cuando me fui me di cuenta que pasaba algo. No es que no me salió porque me marcaron bien, yo no pude. Me hice una polisomnografía en el Instituto Fleming que me da mal y me derivaron a una sección que se llama movimientos anormales. Fui, la neuróloga me empieza a preguntar cosas y me dice sabés lo que tenés, no le digo, calculé que estrés y me dice es parkinson. Fue en febrero de 2021 y el año pasado me diagnostican parkinson atípico con atrofia multisistémica, que es menos común que los otros parkinson que se conocen”.
Desde la visión del periodista deportivo, “no hay muchas opciones, hay que encarar la situación sabiendo que uno no puede hacer nada para que eso cambie, lo único que queda es avanzar, ir para adelante. Yo soy un tipo positivo”.
“La vida es distinta, pero que voy hacer, espero que me coma, no hay que enfrentarlo, en algún momento quizás me ganará, pero le va a costar”, reflexionó.
Sobre su vida laboral, dijo que “me tratan de manera excelente”. Reconoció que “tenía miedo decirlo, pero cuando le dije me saqué un peso de encima enorme, porque ese es un dolor que uno tiene mintiendo u ocultando. Y lo dije sabiendo que iba a ser Emiliano Pinsón periodista deportivo con parkinson”.
Pinsón consideró que fue fundamental para él contarlo y le pidió a la gente que “no se meta para adentro, porque pasa. A los que no se animan a decir que tienen esta enfermedad, les pido que lo hagan porque se sacan una mochila de encima muy pesada”.
En esta situación de aceptar la enfermedad, para Pinsón también es importante y central, enfrentar el hoy y no desesperarse por lo que viene. “No hay que desgastarse pensando en lo que te va a pasar si todavía no te pasó, esperá que te pase. Es todo parte de un laburo, son unos años ya y, aunque no tengo todo asumido, sé que el camino es por ahí. Que me digan lo que voy a hacer en seis meses no me importa mucho porque no sé cómo voy a llegar”.
Emiliano tiene tres hijos, Joaquín de 24 años, Valentín de 22 y Victoria de 16. “Al principio, cuando se los dije fue como que lo aceptaron; pero no hubo exclamación de nada. Ahora, cuando me pasa y estoy cerca de ellos, están al lado mío, quizá sin decirme nada; pero entienden todo”, dijo emocionado.
Como reflexión final manifestó: “La opción de bajar los brazos para mí no existe, porque si te quedás te morís. Quedarse quieto es lo que no hay que hacer. El final puede ser inexorable, en la patología que tengo yo el 80 por ciento termina en silla de rueda y el otro 20 es fuere, yo voy por ese 20, yo la voy a pelear como futbolero hasta el final, después ya no depende de mí”.